A la par que buscaba un nuevo fondo para el blog, estuve blogueando, visité varios blog, y valoré que a este tengo que darle un
“lavaillo” de cara, y me voy a poner manos a la obra, así que poco a poco iré cambiando,
para que sin perder su veteranía ni su escuela, parezca que es nuevo.
Porque claro, las modas cambian, y si no que se lo digan al "
liguero", que
¡hay que ver lo que era trasanteayer y lo que es hoy!,
y a Paris Hilton, que parece que cada mañana, o por la tarde, es decir cuando se levanta, piensa en una nueva peculiaridad. Y para muestra basta un botón;
Nuestras abuelas llevaban incorporaron a los ceñidos corsé, una especie de tirantes que llamaron
ligueros, como prenda que ayudaba a la comodidad de vestir púdicamente, y para que
la imaginación del hombre hiciera sus propias cábalas.
Nuestras madres, aconsejadas por sus madres, desistieron del corsé, pero la medias había que sujetarlas, y así nació
el liguero, prenda que incitaba a la
“libídine” de los hombres que deseaban verla puesta, y ansiaban quitarla, pues solo sabían de su existencia, por lo que decía el diccionario de la Legua Española,
“Especie de cinturón o faja estrecha a la que se sujeta el extremo superior de las ligas de las mujeres." (2ª acepción)
Y nuestras cónyuges,
el liguero no usaron, porque la prenda tenia dos peculiaridades, práctica parece ser que no era, y sobre todo era, y creo que sigue siendo,
dispendiosa. De ahí,
que entre lo que nuestros abuelos imaginaron, y lo
que nuestros padres pretendieron, influyó de tal modo en nuestros genes, que convertimos
al liguero en un preciado fetiche sensual, que ella no adquiría y nosotros no nos atrevíamos a regalárselo,
por si acaso. . . . ., terminábamos durmiendo, en el mejor de los casos, en el sofá.
Y así hemos llegado al día de hoy, las féminas han convertido a tan sensual prenda en una atractivo complemento adorno,
sacándolo
de debajo de tupidas y pesadas enaguas,
y de los cajones de armarios donde se guardaban púdicamente,
a la luz del sol,
y a los destellos de los paparazzi
¡¡cavilemos!!
Habrá perdido el liguero su fetichismo, o habrá incrementado su fantasía sensual, y picarona. Posiblemente nuestros hijos tienen la conclusión.
enlaces:
metodos de seducción: el liguero
wolfordshop
la perla
como-ponerse-un-liguero
20minutos.es